re-posos escénicos: “La esfera teatral contemporánea”

“Reposando Escena Contemporánea , tratamos ahora de hacer aquí una breve reflexión del festival. La ocasión lo permite, puesto que en la era de las redes este festival se configura como tal, y conforma así una entidad con nodos/nudos, referencias cruzadas que matizan el sentido de cada propuesta. Esta red tridimensional envuelve esféricamente a todos los que toman parte en el hecho escénico, y al mismo tiempo deja escapar haces que cualquiera puede seguir para entrar en ella. [...]”

“[...] Si previamente se nos señalaban unas referencias cruzadas que unían trabajos o artistas porque de un modo u otro se establecían diálogos entre ellos, ha sido precisamente la asistencia a las obras lo que nos ha permitido ir viendo otras características comunes que nos permiten trazar otro mapa escénico de correspondencias, que parece no partir del contacto directo sino de un lenguaje común previamente no pactado, y que por tanto quizá sea una muestra de algo más general, de una tendencia que ni nace ni se agota en estos artistas, una corriente que puede caracterizar una época.

Línea 1: El silencio

Línea 2: La contemplación

Línea 3: La presencia

Línea 4: La po(li)/(é)tica de la verdad

Línea 5: El espacio exterior

Recorremos escena contemporánea en cinco líneas, y el viaje nos ha dado una visión de la creación actual que quizá no sea lo más representativo, pero sí que al menos es parte de ella. Hay otra manera de entender la actuación, otra manera de ser público, otra manera de intervenir el espacio, un detenimiento para poder reflexionar desde el silencio y crear otra manera de enunciarse. Así se nos ha mostrado el teatro, pero también desde ahí parece haberse programado el festival, de otra manera. El resultado es una programación que se cuestiona a sí misma.”

http://www.ophelia.es/teatro-y-aparte/criticas/escena_contemporanea_2011/

Herrero, Sergio; La esfera teatral contemporánea”; Ophelia. Revista de teatro y otras artes; Madrid, 2011.

(una) comunidad

Huyamos del uno y del dos

(Fernado Renjifo)

Y finalmente no poder decir si la comunidad ha venido, (nos) sobrevino o vendrá.

Sólo, que en esta suma de soledades, uno más uno no hace comunidad pero nos reúne -aun suspendiéndonos- en el deseo.

Me gustas (en) tu conjunto.

hope´s there someone

y como un regalo caído del cielo, no quiero irme
al final del horizonte
espero que haya alguien
que cuide de mí
cuando yo muera, cuando yo parta

anthony and the johnsons, hope´s there someone

quizás sea absurdo utilizar la canción que iniciaba golgota de steven cohen para cerrar el festival. o quizás no. quien vaya hoy a los teatros verá que son espacios vacíos. ya no queda nadie, ya no queda nada. o mejor dicho: queda el silencio.

ana pasadena sometimes

A veces sueño donde todos los demás bailan

The Cure, Charlotte sometimes

I.

Ana Pasadena se inicia con una disposición de cuatro cuerpos en el espacio y una báscula. Dicho reparto espacial enseguida se pone al servicio de una fractura entre la imagen y el texto.

Un hombre se pesa solo y una voz mecánica en alemán, emitida por la propia báscula, nos hace saber el resultado. A continuación se pesa con ella, con una mujer. El resultado del peso de ambos, de su estar juntos, se inscribe en suelo con rotulador negro: 139,5.

El texto remite a lo que tienen en común, a su fusión en un número (139,5); la imagen de ambos cuerpos, sin embargo, nos recuerda que están separados, que la piel no es porosa ante el cuerpo del otro, que el espacio entre un cuerpo y otro siempre es insuperable, que estamos solos.

II.

Ana Pasadena tiene su punto de partida en dos ideas: los cuerpos masculinos y los deseos supendidos. Entre ambos siempre ha habido una batalla: lo masculino siempre ha deseado lo uno, el placer de la (supuesta) fusión con el otro, es decir, nunca ha sabido suspender su deseo, reconocer la alteridad de l*s que le rodean.

III.

Ana Pasadena nos habla de la imposilidad de bailar ya juntos (de ser uno), sobre la terrible (y necesaria y paradójica) soledad que produce el saber que en una relación siempre vamos a ser dos.

expulsadas del paraíso, elena córdoba

“Como no puedo enseñar mi interior, como ni siquiera puedo verlo, voy a trabajar con mis danzas para dibujar en el exterior de mi cuerpo (en lo que tú puedes mirar), las funciones y los movimientos de mi adentro. Así, cuando vengas a verme bailar conocerás en mi cuerpo lo que no se ve de él y lo que tampoco ves del tuyo. Verás en mi constitución la tuya” (Elena Córdoba)

. from chus domínguez on Vimeo.

guns and roses, lo imprevisible

Sobre un camino horizontal rojo, perfectamente iluminado, la bailarina Tania Arias realiza cortas y precisas secuencias de movimientos. En la rigidez de sus músculos vemos la exigencia y el rigor de un cuerpo sometido a una disciplina ardua. Las repeticiones, que van sumando complejidad a la partitura, resisten afanosamente la fatiga de la carne, buscan la perfección de una danza imposible. El cancerbero Hans Van Kerkhoven interpreta con su violín y su voz de soprano la retórica de la vigilancia, porque la carne debe ser custodiada, porque la carne debe ser perfeccionada. Entonces, con horror vemos emerger  la profunda tensión entre el anhelo de un cuerpo artificial llevado a la máxima exigencia competitiva y la verdad de un alma, que desbordada por la contracción muscular, deja escapar con enorme belleza y dolor toda su humanidad. Guns and Roses es la mínima distancia que existe entre la carne y el alma, es la inmensa fragilidad del cuerpo humano.

El arte es relacional. Las obras se completan con la mirada del espectador y esto no es un decir. Esa es la paradoja de la creación: que por más que se quiera controlar el resultado siempre escapará a la construcción de sentido y a la experiencia del público que asiste. Y otra paradoja más: que por más que se quiera disciplinar un cuerpo, este siempre producirá verdad.

C.E.

Anatomía poética / El amor y la herida

Curioso y hermoso camino el de Elena Córdoba con Anatomía poética. Me pregunto si en la intuición primera que la llevó a iniciar el proyecto estarían ya contenidas tantas de sus ramificaciones y vericuetos. Pero en todo caso parece que a Cristóbal Pera se lo encontró por el camino, y qué bello encuentro. Siempre he pensado que los buenos y grandes médicos son ante todo humanistas. Y el otro día, me resultó cuando menos reconfortante, en el Aula Ramón y Cajal del Colegio de Médicos –pertinente y para el caso bello lugar-, escuchar a un erudito cirujano acercarse de ese modo a la vida y al arte. El cruce de correspondencia entre Elena y Pera tuvo para mí el efecto de repoetización de zonas oscuras y marginadas de la realidad y de la experiencia humana–como es por ejemplo la enfermedad- donde parece que la fría y aséptica aproximación científica es la única posible. El título de todo el proyecto, así como el título dado a esta manifestación, El amor y la herida se hacían justos y precisos, en toda su profundidad.

el amor y la herida: elena córdoba, cristóbal pera

- ¿te da miedo la muerte, Cristóbal?

- no te preocupes, querida Elena, mientras sigamos conversado no pienso morirme.

Cuarto encuentro Círculo de Espectadores

El próximo domingo a partir de las 17.00 horas, en el punto de encuentro Oeste Celeste (c/Buenavista, 18), realizaremos el último encuentro del Círculo de Espectadores.

Será oportuno hacer balances y delinear algunas conclusiones de lo que ha sido Escena Contemporánea 2011.

También comentar I Had a Dream de Lina Saneh, El amor y la herida y Expulsadas del Paraíso de Elena Córdoba, Guns and Roses de Chantal Yzermans, Recortes Sonoros de Cristina Carroquino, La vida imaginaria de Bonnie Clyde de Metatarso y Cigarreras. Métodos y tiempos de CSA La Tabacalera.

Eso sí, esta vez seremos breves porque a las 19 horas en el Museo Reina Sofía se proyectará Shirin de Abbas Kiarostami, film con el que cierra el festival.

Les recordamos que el Círculo de Espectadores es un espacio de conversación abierto, al que todos están invitados.

Les esperamos.

Anatomía Poética, Elena Córdoba

photo romance, actuar lo imprevisible

El pasado jueves tuve la oportunidad de asistir a Photo Romance de los creadores libaneses Lina Saneh y Rabih Mroué. De este trabajo se podrían comentar muchos aspectos porque se trata de una propuesta compleja en elementos y articulaciones, tanto metateatrales, como textuales y materiales.

Quienes hayan asistido recordarán que posee varios planos compositivos. Por una parte y como referencia latente se encuentra la película de Ettore Scola una Giornata Particolare (1977) que sirve de motivo para hablar de adaptación, traducción y creación. En el plano propiamente escénico Lina y Rabih interpretan a una directora que presenta a un censor su proyecto de adaptación del film de Scola, al tiempo que prestan sus voces a diálogos que se superponen a las imágenes. En el mismo plano escénico el músico Charbel Haber desplaza sus composiciones a través de todas las dimensiones de la obra acompañando sonoramente. Finalmente -aunque la pieza no limita allí- está el plano de la fotonovela cinematográfica. Una adaptación al Líbano actual del encuentro entre Sophia Loren y Marcello Mastroianni la mañana en que Roma celebra la visita de Adolf Hitler.

Beirut; la mañana en que los dos partidos opositores entre si marchan por las calles; una situación aparentemente simple entre un hombre y una mujer; la omisión explícita de no hacer referencia a temas políticos, religiosos ni sexuales, aunque implícitamente desbordan la pieza; un gato photoshop en vez de un pájaro real; un viaje en vez de un exilio.

Hay muchas maneras de reflexionar actuando y esta en particular es resuelta. La vitalidad de Photo Romance confirma que no todo es melancolía y detención en las artes escénicas, y por extensión, en el mundo. Carece de perplejidad ante la historia. Esa actitud inmóvil y reflexiva, poética y dolorosa que los sujetos contemporáneos experimentamos ante el presente saturado con todo, que es lo mismo que vaciado de todo. Al contrario, la obra posee energía, fuerza, ironía y mirada crítica hacia la política libanesa y occidental, hacia la eficacia de lo social, hacia la historia como testigo, hacia el teatro como artificio, hacia la posmodernidad como tendencia. Al tiempo, hay un despliegue -por cierto humilde- de oficio, inteligencia, conocimiento, compromiso y un saber escénico que acompaña amablemente la tarea del espectador.

Al hilo de los actuales acontecimientos en medio oriente, Lina Saneh y Rabih Mroué, plantean que pueden ser construidos espacios para reaccionar ante el fracaso de la política, o como afirma Ana Arendt en ¿Qué es la política?, “los hombres, en la medida en que puedan actuar, son capaces de llevar a cabo lo improbable e imprevisible y de llevarlo a cabo continuamente, lo sepan o no”.

C.E.